jueves, 24 de julio de 2008

Obelisco Tello regresa a Chavín después de nueve décadas


ARTICULO PUBLICADO EN ANDINA.COM.PE

  • Obelisco Tello.
  • Por Ernesto Carlín, enviado especial
    Chavín de Huántar, jul. 23 (ANDINA).- El Obelisco Tello está otra vez en su lugar de origen, el pueblo de Chavín de Huántar, después de permanecer en Lima por cerca de noventa años. Luego de un tratamiento especial, ha sido trasladado al recientemente inaugurado Museo Nacional de Chavín y será exhibido en breve.

    Dicho objeto de piedra tallada fue encontrado por Julio C. Tello, padre de la arqueología peruana, en 1908, en el sitio arqueológico conocido como Castillo Chavín. Desde 1919, este ícono de la llamada “cultura madre” estuvo en Lima.

    Pero ahora se ha convertido en una de las principales atracciones de su nueva casa, lugar donde será exhibido en breve al público. El museo fue inaugurado el viernes 18 por el presidente Alan García Pérez.

    El obelisco compartirá la sala con la famosa Estela de Raimondi. Este otro objeto representativo de la cultura Chavín llegará en setiembre al nuevo museo. Actualmente, la estela está siendo tratada para que esté en condiciones de ser exhibida.

    El regreso del dios
    Cecilia Bákula, directora del Instituto Nacional de Cultura, destacó la vuelta del Obelisco Tello a su tierra de origen, declarando que “ha vuelto la divinidad de Chavín a su tierra”.

    Comentó que el sábado 12 de julio arribó de Lima esta representativa pieza al nuevo museo ancashino. Su llegada fue celebrada con el ritual del pago a la tierra.

    La titular del INC hizo hincapié en que las regiones tienen derecho a gozar su patrimonio cultural, motivo por el cual se ha edificado un museo de carácter nacional en el pueblo de Chavín de Huántar en Áncash. También resaltó que “todo (lo que se expone) es original”. La única salvedad es una réplica del famoso lanzón, el cual no se puede remover de su ubicación en el Castillo de Chavín.

    Asimismo, la funcionaria agradeció la cooperación de Japón, país que ayudó bastante en la financiación del proyecto. Asimismo, tuvo palabras de gratitud hacia las autoridades de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos por facilitar la colección de Julio C. Tello y a la minera Antamina por su ayuda.

    Buena voluntad de Japón
    El embajador de Japón en el Perú, Shuichiro Megata, destacó que la construcción del Museo Nacional de Chavín es muestra de la buena voluntad del pueblo nipón hacia el Perú. Este nuevo recinto dedicado a la arqueología ha sido edificado y acondicionado gracias al aporte del gobierno de este país asiático y al Fondo General Contravalor Perú-Japón.

    El diplomático mencionó que este proyecto se ejecutó gracias a la iniciativa del Instituto Nacional de Cultura, entidad que propuso el proyecto. Asimismo, calificó de “impresionantes” la calidad de las piezas exhibidas en el museo.

    Por otra parte, hizo notar que no es el único proyecto cultural que su país apoya en el Perú. Mencionó que desde hace al menos 50 años se realiza un fluido intercambio académico entre su país y el nuestro. La agregada cultural de la delegación japonesa, Midori Uchida, reveló que el Museo de Chavín ha sido la mayor inversión cultural de su país en el Perú.